Guía Mendoza, Potrerillos, Alta Montaña, Argentina

Mega guía Mendoza – Potrerillos y Alta Montaña

En esta segunda entrega sobre nuestro viaje por Mendoza, te contamos nuestra experiencia en Potrerillos, el Camino de Alta Montaña, Vallecitos, Cacheuta, Uspallata y el Camino de los Caracoles. ¿Dónde dormir?, ¿dónde comer? y ¿qué hacer? en Potrerillos y alrededores.

El tramo final del viaje de ida Buenos Aires – Mendoza, desde la capital mendocina hasta Potrerillos, lo hicimos por la Ruta Nacional 40, empalmando con la Ruta Nacional 7, pasando por varias bodegas imponentes, siendo la más conocida la Norton. El estado de la ruta en esta parte es deplorable, asique andar con cuidado porque hay mucho tráfico. Llegando a Potrerillos empiezan las lindas vistas al embalse desde los miradores.

Dónde alojarse en Potrerillos

Después de un largo viaje llegamos a las Cabañas Nubes del Plata, ubicadas en el barrio El Salto, a 10 km de Potrerillos. La vista fue lo primero que nos impresionó. Las cabañas están apartadas del camino principal, en un valle amplio, no muy habitado y al pié del Cordón del Plata.

Cabañas Nubes del Plata en El Salto, Potrerillos, Mendoza
Cabañas Nubes del Plata en El Salto, Potrerillos, Mendoza

Las cabañas son un emprendimiento nuevo llevado adelante por sus dueños, los hermanos Mauricio y Bruno; quienes las empezaron a explotar poco antes de la pandemia, por lo que fuimos unos de sus primeros huéspedes. El complejo en si cuenta con dos cabañas de alquiler y la casa donde viven ellos. Cada cabaña está conformada por dos habitaciones, una cocina equipada y un baño.

La calefacción es un punto pendiente, y se lo comentamos a los dueños para que lo mejoraran, ya que solo tiene una estufa móvil con garrafa, la cual no alcanza para calefaccionar todos los ambientes. Encima nos pidieron de apagarla mientras nos íbamos para no consumirla, ya que sinó tendríamos que pagar por una garrafa extra. Obviamente eso no nos gustó, y más después de que la primera garrafa se consumió al segundo día. Mauricio nos explicó que mientras el consumo de la garrafa esté dentro de los 3 a 4 días no pagaríamos el extra, y para eso teníamos que apagar la estufa al irnos. Pero como nosotros nos quedábamos mucho en la cabaña trabajando, lo tuvo en cuenta y terminamos no pagando ningún extra.

Otro tema es el agua caliente, es escasa ya que todavía no cuentan con un termotanque que sea lo suficientemente grande para proveer de agua caliente a las dos cabañas; asique mientras solo estuvo ocupada nuestra cabaña no hubo inconvenientes; pero cuando llegaba gente a la otra cabaña (tener en cuenta que nos quedamos 8 noches), el agua caliente no alcanzaba para que nos bañáramos todos. Obviamente este fue otro tema que hablamos con los dueños y que ya sabían que tenían que solucionar. Mauricio y Bruno son muy atentos y el lugar agradable, sería una pena que por ello tuvieran problemas. Nos contaron que la cuarentena había complicado todo y que estaban trabajando para solucionarlo en el corto plazo.

Más allá de ambas cuestiones, las cabañas son lindas y cómodas, el predio es grande y tiene parrillitas para hacer asado; y la vista es lo mejor. 

Nuestra experiencia en Potrerillos nos indica que una estadía de 4 días es suficiente para poder disfrutar de las actividades que se pueden hacer en la zona.

Nosotros escogimos las Cabañas Nubes del Plata porque aceptaron que fuéramos con perro y porque nos garantizaban buen internet para trabajar. Pero hay muchas opciones por la zona. Es más, estas cabañas se encuentran bastante alejadas de la parte más turística, lo que nos gustó. En el camino ya se ve que hay una amplia y variada oferta de alojamientos de acuerdo a los requerimientos y poder adquisitivo de cada uno; y sinó alojarse en Mendoza Capital o aledaños es otra buena elección. En Booking se pueden encontrar muchas opciones y ajustar la búsqueda de acuerdo a las necesidades de cada uno.



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Qué hacer en Potrerillos

Vallecitos

Al día siguiente a nuestra llegada fuimos para Vallecitos, un antiguo centro de ski que hoy día no está concesionado por falta de nieve suficiente debido al calentamiento global, que ha reducido la cantidad y duración de las nevadas, y ha llevado no solo a que centros de ski cierren, sino que también al déficit hídrico que vive la provincia; si no nieva, no hay agua…

Ruta a Vallecitos, Mendoza, Argentina
Camino a Vallecitos con nevada de una semana

El camino para llegar está pavimentado hasta cierto punto, después es ripio hasta la base del cerro donde comienza el ascenso en zig zag. Ya en la base nos encontramos con un pequeño centro recreativo para niño desde donde se pueden tirar con trineos, y donde funciona un camping en verano.

Ascendiendo se llega al antiguo centro de ski, ubicado al final del camino. Las instalaciones dan la impresión de que allí funciona un centro de ski, pero, como ya dijimos, a causa del calentamiento global las nevadas no son suficientes para explotarlo. A pesar de ello todavía se lo puede visitar, pero está prohibido hacer actividades deportivas. Pero a no desanimarse que aún se pueden apreciar los paisajes, alojarse en los alojamientos ubicados en la cima, o sobre el camino (más adelante volveremos a ellos) y hacer trekkings, los cuales van de dificultad media a alta, para gente que busca aclimatarse a las condiciones de alta montaña y luego animársele al Aconcagua. Aunque también hay senderos sencillos para gente con condición física aceptable acostumbrada a realizar caminatas. Más adelante comentaremos nuestra experiencia realizando el sendero al campamento Veguitas desde este punto. 

Tener en cuenta que los fines de semana se llena de gente al estar cerca de Mendoza Capital, por lo que se ponen pesados con las “reglamentaciones”: no te dejan ir con perros (cuando la propia gente de ahí tiene perros) ni tampoco te dejan hacer culipatin, cuando en Las Vegas te alquilan ropa y trineos para hacer en la cima de Vallecitos. Ahora, si vas en la semana, cuando no va mucha gente, podés hacer de todo sin problema, hasta ir con perro y jugar con Mandarina, la perrita del lugar.

Otra cuestión importante para quienes van en invierno a Vallecitos es el camino de descenso con el auto. Si hay nieve es fundamental bajar con cadenas en las ruedas ya que la pendiente es abrupta, y si hay hielo el auto puede patinar. Los carteles del lugar recomiendan descender en primera.

 

Sendero Camping Veguitas

 

Primer día del viaje en el que Florcita no pudo acompañarme por cuestiones laborales, pero con unas ganas tremendas de hacer algún senderito después de tanta espera post cuarentena; sin perder de vista lo que la cuarentena hizo de mi: mucha comida y poca actividad física (por no decir nada…). Así fue que volví a Vallecitos, donde había visto que había varios senderitos para hacer. No pensando en senderos de adaptación para montañistas que quieren aclimatarse a las condiciones de alta montaña buscando hacer cima en el Aconcagua; sino en busca de otros caminos más tranquilos para gente como yo (vaya uno a saber qué es ser como yo, pero bueno, a mí me calzó bien el sendero…).

Con esa idea, pero sin tener definido que sendero hacer; a Flor se le ocurrió que le preguntara al guardaparque, ya que, a su parecer, me veía un poquito fuera de estado… En fin, le hice caso teniendo en mente dos opciones: la Quebrada del Estudiante y Camping Veguitas. 

Charlando con el guardaparque, me dijo que ambos senderos eran realizables sin necesidad de equipamiento técnico; pero siempre me dejaba entrever que el sendero a Veguitas era mejor, aunque más difícil, a lo que le sumaba que las condiciones climáticas ese día le agregaban la dificultad del viento, ráfagas de 50 km/h circulaban cada tanto. Nada grave si cuando soplara el viento me ponía de espaldas.

Convencido, y entusiasmado por volver al ruedo, me decidí por el trekking al Campamento Las Veguitas, y así fue que subí con el auto hasta el ingreso al sendero, a pocos metros del abandonado centro de ski que ya les contamos.

Sendero Veguitas, Vallecitos, Potrerillos, Mendoza, Argentina
Tremendas las vistas al Cordón del Plata desde el sendero Veguitas.

Un poco de info del sendero al Camping Veguitas: Está ubicado en el Parque Provincial Cordón del Plata, y es un trekking de dificultad media para gente como nosotros que no practica senderismo todos los días, sino que se anima en vacaciones, osea con un estado físico de alguien que hace alguna actividad física, tiene muchas ganas de caminar y voluntad. Para realizarlo no es necesario ningún equipo técnico; si llevar agua y algo para ir comiendo. En mi caso llevé 1,5 lts de agua y 5 barritas de cereal (no había almorzado). Tal vez unos bastones hubieran venido bien, pero no son estrictamente necesarios.

El sendero en si tiene partes con pendiente (no tan grave, en el cerro Baños al que subí dos días después fue peor) y nieve, tener en cuenta que lo realicé en Julio una semana después de haber nevado. Hay tramos de cornisa, nada riesgoso mientras se lleve calzado adecuado. Valen mucho la pena los paisajes y las vistas de altura. Veguitas es un camping, asique de contar con equipo de pernocte para alta montaña, se puede pasar la noche, como los locos que se ven en las fotos. El sendero está pensado como un primer tramo para andinistas que buscan acostumbrarse a la altura, asique esta sería la primera parada de varias, ya que de continuar se puede ascender hasta picos que superan los 5.000 m.s.n.m. Por eso tener en cuenta que se van a cansar más rápido que en el llano y que les puede faltar algo de aire. Otra cosa, recomiendo hacerlo con sol para que sea más lindo y ameno el recorrido.

Camping Veguitas, Sendero Veguitas, Vallecitos, Mendoza, Argentina
Camping Veguitas: Primera parada de los que se le animan a la alta montaña.

Para tener una idea de lo que se puede ver, además de rocas claro está, las vegas de altura son ambientes andinos con permanente humedad y por lo tanto con cobertura vegetal contorneando arroyos formados por manantiales y vertientes de montaña. Tienen importancia por su alta biodiversidad en zonas de alta montaña. Es fundamental su cuidado ya que aportan un recurso muy valioso como es el agua, y también contienen materiales que de no existir las vegas podrían devenir en aludes.

Por último y primordial, recordar siempre registrar la entrada y la salida del sendero en la casa del Guardaparque. Les dejamos como siempre el tracked que hicimos del sendero: 

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Quebrada del Estudiante

Imaginarnos un viaje a Mendoza en Julio nos hacía pensar en nieve y culipatín. Pero… el Cambio Climático no nos los permitió en su plenitud ya que cada vez más seguido tocan años con pocas nevadas, lo que no solo es malo para el turismo que busca nieve, sino también trágico para las poblaciones locales que sustentan su vida del agua proveniente de las nevadas. Situación dramática a escala global a la cual el turismo no es ajena. A pesar de ello pudimos darnos el gustito de disfrutar de la nieve que quedó pasando un lindo día de relax jugando con la nieve. 

Considerando que queríamos hacer culipatín varias veces, pensamos que comprar un trineo iba a ser lo mejor, y más barato que alquilar. Pero en la búsqueda de un trineo nos dimos cuenta que no iba a ser fácil conseguirlo ya que todos alquilan y nadie vende. Por eso, si van hacer varias veces en el viaje, recomendamos comprar uno antes de viajar, porque haciendo el cálculo, con 3 días de alquiler ya amortizas la compra. Un dato para comprar en Buenos Aires: en la calle Warnes al 900 venden a buen precio. Tenerlo presente. Nosotros terminamos alquilando frente a la cafetería Hansel & Grettel en Las Vegas, donde justamente habíamos arrancado nuestro día desayunando. 

Habiendo cumplido con la promesa de ir a Hansel y Grettel (más abajo, en dónde comer, les dejamos nuestra experiencia) comenzamos, nuevamente, nuestro ascenso a Vallecitos. Ya en el camino nos dimos cuenta que no había ni por asomo la misma cantidad de nieve que las veces anteriores. Por eso decidimos ir hasta el punto más alto, el centro de ski al que ya nos hemos referido. Al ser sábado estaba repleto de autos y gente, los mendocinos copan la parada los fines de semana. Que haya tanta gente le sacaba algo de magia al lugar, porque al estar tan metido en la montaña, los espacios para moverse son reducidos e incómodos y te terminás chocando con la gente; por supuesto que fue imposible tirarse con el trineo, en parte por la cantidad de visitantes, y en parte porque “alguien del lugar” nos corrió de muy mala manera por estar con trineo y con el perro, alegando que no se podía y recurriendo a la sacrosanta propiedad privada para arrogarse de autoridad. Lo más gracioso es que justo llegaba un patrullero, y este muchacho se acercó a decirles que estaba llegando mucha gente con trineos y perros, ¿a lo que la policía le respondió asombrada “Qué? no se puede venir con perro?”. Nos pareció cualquiera sabiendo que en ese mismo lugar conocimos a Mandarina, la perra de uno de los lugareños que jugó con Amaru las veces anteriores. Pero bueno, ya fue, la atención al turista claramente no es su fuerte.

Quebrada del Estudiante, Vallecitos, Potrerillos, Mendoza, Argentina
Flor y Amaru disfrutando de la nieve en la Quebrada del Estudiante.

Entonces a Flor se le ocurrió que más abajo, justo en el ingreso a la Quebrada del Estudiante vio a gente que se estaba tirando con el trineo, asique bajamos hasta ahí. Fue una buena decisión porque era un lugar con una buena cantidad de nieve y ya había niños tirándose con los trineos, a quienes nos sumamos. A la par, Amaru conoció la nieve, y era muy divertido verlo caminar mientras se le hundían las patitas. Pasamos una muy linda tarde disfrutando de la nieve, tomando unos matecitos y hasta dormimos una gélida siestita. 

Refugio San Bernardo

Cuando bajó el sol nos agarró frío así que emprendimos el regreso. Descendiendo, nos llamó la atención un pequeño barrio que hay en una de las laderas, y específicamente una de las construcciones, el refugio San Bernardo; en el cual consultamos si podíamos merendar. La señora que atendía, muy amablemente, nos dijo lo que tenían, pedimos dos cafecitos con leche (bien calentitos) con brownies, y nos sentamos en una mesita sobre un balcón que daba a la montaña, ¡hermosa vista! Mientras esperábamos que nos sirvieran nos invitaron a conocer adentro donde funciona un hostel. Muy bonito, tipo película, con un salón de estar con hogar a leños, una mesa de madera larga, todo decorado. La construcción de piedra y madera, un estilo de montaña muy exquisito. Pero lo mejor fue la calidez de la gente que atiende, muy atentos se quedaron charlando con nosotros sobre nuestro viaje. Les contamos que nuestro próximo destino era Malargüe y nos dieron un montón de recomendaciones, tanto de las precauciones a tener en la ruta, como de actividades para hacer en las cercanías. Unos copados, ojalá podamos volver algún día y alojarnos con ellos porque, más allá de su gente, el refugio está perfectamente ubicado.

Refugio San Bernardo, Vallecitos, Potrerillos, Mendoza, Argentina
Refugio San Bernardo: Un lujo en Vallecitos.

 

Camino de alta montaña

 

Camino de Alta Montaña, Mendoza, Argentina
El imperdible Camino de Alta Montaña en Mendoza

El tramo final de la Ruta Nacional 7, desde Potrerillos hasta Chile, pasando por Uspallata, se lo llama “Camino de Alta Montaña”, porque como su nombre lo indica es una ruta que atraviesa los Andes bordeando sus cumbres más altas, siendo el Cerro Aconcagua el más alto y majestuoso de este camino (segunda montaña más alta del mundo, detrás del Monte Everest en los Himalaya).

Paso de Guanacos

Acá nos dimos la libertad de nombrar un tramo del camino como “Paso de Guanacos”, pero es algo nuestro, no es que vayas a buscar en el mapa y aparezca esta ubicación, excepto que utilices un mapa hecho por Viaje y Descubra…

Cruce de Guanacos, Camino de Alta Montaña, Mendoza, Argentina
ALTO guanacos sueltos, ir despacio

Tal vez haya sido la emoción del momento, o el calor, no lo sabemos aún, pero nos sorprendieron de repente, en el medio del camino, un grupo de guanacos muy numeroso. Por suerte veníamos en modo paseo, meta fotos para todos lados, lo que nos dio tiempo a frenar. Paramos a un costado junto a otros autos buscando ahuyentarlos para que subieran la pendiente y se alejaran de la ruta, ya que es muy transitada por camiones (ruta internacional a Chile), y por muchos imprudentes, por no decir otra cosa, a altas velocidades. Costó, pero lo logramos. 

Penitentes

Nuestra primera parada, alrededor del mediodía, fue el centro de ski Penitentes. Una alegría porque fue el primer punto semi cubierto de nieve que encontramos, asique que con la emoción correspondiente corrimos a revolcarnos en la nieve (literal).

Penitentes, Camino de Alta Montaña, Mendoza, Argentina
Centro de Ski Penitentes, Mendoza, Argentina

Detrás de las construcciones, en una pequeña ladera, había varias personas disfrutando de tirarse con sus trineos. Nosotros no habíamos alquilado, asique perdimos la posibilidad de tirarnos. No sabemos si en Penitentes mismo alquilan ya que no averiguamos, porque muy ingenuamente pensamos que otro día íbamos a poder hacer, lo cual fue casi imposible ya que no volvió a nevar, y por lo tanto la nieve se fue derritiendo. Lo que sabemos con seguridad es que se alquilan trineos en los centros turísticos, como Uspallata y Potrerillos, a un precio de $ 400 por día el trineo más barato.

Ahora, sí buscas esquiar, Penitentes lamentablemente ya no es una opción porque el centro de ski no está habilitado; además de que no hay la suficiente nieve. A pesar de ello es un punto muy lindo para parar en el camino de alta montaña (Ruta Nacional 7).

En cuanto a servicios, en Penitentes hay varios restaurantes en funcionamiento y distintos complejos hoteleros para alojarse, algunos de ellos con la típica arquitectura de un centro de ski.

 

Parque Provincial Aconcagua

 

Y llegamos al punto más ansiado desde el momento en que nos decidimos a viajar por Mendoza, recorrer el Parque Provincial Aconcagua. Ese cerro que es el punto más alto de los Andes y que siempre quise conocer. Majestuoso con sus 6.960 m.s.n.m. se deja ver desde la ruta.

Parque Provincial Aconcagua, Camino de Alta Montaña, Mendoza, Argentina
El majestuoso Cerro Aconcagua, Mendoza, Argentina

Recién llegados al parque, que se encuentra a 185 km de la capital mendocina, y con mi ansiedad característica, en este caso por hacer algún trekking después de tanta cuarentena, nos dirigimos a la entrada del parque, donde los guardaparques te informan sobre los senderos habilitados. Tener en cuenta que en tiempos de coronavirus es necesario realizar reserva previa de turno por internet para poder ingresar al parque, sino no te van a dejar pasar. Los precios van desde los $ 150 para los mendocinos a $ 600 para los extranjeros. Jubilados, menores de 13 años, excombatientes de Malvinas, y personas discapacitadas y su acompañante no pagan ingreso.

El único sendero habilitado para Julio de 2021 por el Coronavirus, era Laguna de los Horcones. Un recorrido de 6 km que pasa por el mirador del Cerro Aconcagua. De allí se puede seguir hasta un puente colgante, del cual estuvimos cerca, pero no llegamos (con nieve cada paso cuesta el doble, o el triple). En nuestro recorrido pasamos por la laguna congelada Horcones, la cual nos dijeron que en verano vale mucho la pena visitar. El sendero está perfectamente señalizado. A nosotros nos llevó 3 horas, pero fuimos muy tranca, paseando, sacando fotos, y hasta paramos a tomar mate mirando el Aconcagua. Mientras, Florcita se sacaba dos espinas clavadas en sus manitos, se vivieron momentos de tensión quirúrgica a elevadas alturas. 

A continuación, les dejamos el link con el traqueo de nuestro recorrido:

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De ir en invierno aconsejamos llevar bastante abrigo, guantes, gorrito, buenas zapas de trekking, y con eso estamos. 

Túnel Las Cuevas

No pudimos pasar por una cola laaaarga de camiones. Asique volvimos para Puente del Inca, que lo habíamos dejado para el final.

Llegamos un poco tarde y como Las Cuevas se encuentran cerca del límite internacional con Chile, se forma una fila de camiones que complica el paso. En nuestro caso no sabíamos que muchos conductores se mandan en contramano para poder llegar; experiencia que tuvimos que experimentar en nuestro regreso a Potrerillos, a la vuelta del Camino de Alta Montaña. Ya les contaremos más adelante.

Túnel Las Cuevas, Camino de Alta Montaña, Mendoza, Argentina
Túnel a Las Cuevas, no pudimos llegar por una larga fila de camiones

Puente del Inca

Convencidos de que llegar a Las Cuevas no iba a ser posible, nos conformamos con ir rápidamente, antes de que se escondiera el sol tras las montañas, a Puente del Inca; punto que ambos ya conocíamos. 

Mi primera impresión al llegar fue: “que cambiado que está esto…”, en el sentido de que tenía un recuerdo de mi infancia donde el lugar era más inhóspito. Me sorprendió la cantidad de locales, restaurantes, bares, negocios y hoteles que había; medio como que un poco no me gustaba, porque como que perdía su encanto. Pero sin darle mucha bola a los negocios, y después de vivir una tensa situación al volante por un bol… que abrió la puerta de su auto sin mirar y casi perdemos un espejito; nos fuimos directo a ver el puente.

Una vez en la pasarela, predispuesta y delimitada para tener una vista panorámica, me volvió a la cabeza esa imagen maravillosa que tenía del lugar, ahora restringida a un pequeño espacio desde el cual poder sacar fotos, sin poder llegar hasta el hotel abandonado, al cual antes si podía accederse; pero que, al haber tanto turista que visita el lugar, y para protegerlo, se optó por restringir el paso.

Por suerte lo llegamos a ver justo antes del atardecer, por lo que lo vimos bien iluminado, permitiéndonos apreciarlo en todo su esplendor, resplandeciente en colores. El Puente del Inca es un puente natural sobre el río Cuevas, el cual formó parte del sistema vial andino “Qhapac Ñam”, que se traduce como “Camino del Inca”, el cual unía a todo el imperio incaico con Cuzco. Declarado por UNESCO como patrimonio de la humanidad.

Puente del Inca, Camino de Alta Montaña, Mendoza, Argentina
El Puente del Inca, perteneciente al sistema vial andino “Qhapac Ñam”

Una vez que el sol se escondió tras las montañas, el frío se hizo presente, y sumado a que teníamos hambre por no haber almorzado (algo que nos suele suceder cuando estamos en modo paseo), buscamos un barcito para poder comer algo. Así es que terminamos en el parador Camino del Inca, donde “almorendamos” altos sándwiches de milanesa. Comimos tranquilos, y cuando ya veíamos que se hacía de noche, emprendimos el retorno, sin saber los que nos iba a deparar el regreso… 

El regreso del Camino de Alta Montaña

La vuelta de noche del Camino de Alta Montaña fue adrenalínica. Para mí fue una experiencia entre divertida y tensa; para Flor que iba de acompañante, una de terror. A ver, volvemos a lo mismo, la Ruta Nacional 7 debe ser el paso internacional más importante con Chile, uniendo Buenos Aires con Santiago de Chile. Entonces la cantidad de camiones de gran porte que circulan es enorme. Sumado a que es un camino de alta montaña, la vuelven un combo no apto para miedosos. 

Regreso Camino de Alta Montaña, Mendoza, Argentina
La vuelta del Camino de Alta Montaña no es apta para miedosos

 

Lo que sucede es que a la altura de Uspallata se ubica el control aduanero de AFIP para cargas de camiones, entonces se arman filas largas de camiones, y cuando el control cierra, los camiones quedan ahí, parados en la ruta, la cual tiene un único carril por mano, con zonas de precipicio. 

Nosotros sin saberlo, quedamos un buen tiempo detrás de un camión, mientras que veíamos que muchos autos se mandaban en contramano. Sin saber que hacer, en un primer momento nos quedamos en el molde; hasta que el camionero delante nuestro se apiadó de nosotros, se acercó y nos dijo que nos mandáramos como todos porque si no íbamos a pasar la noche con ellos. Si bien parecían copados y ya estaban instalándose con sus reposeras al costado de la ruta, nos parecía mejor volver a la cabaña, asique nos mandamos como todos, sabiendo que los que venían de frente conocen la situación, y en la medida de los posible, todos siendo lo más prudentes que se pueda. Con la adrenalina bien arriba, llegamos sanos y salvos.

 

Las imperdibles Rutas Provinciales 13 y 52

 

¿Qué hicimos en nuestro noveno día de viaje? Nos fuimos para Uspallata nuevamente, con la idea de conocer el Cerro Siete Colores y la Reserva Villavicencio. Para ello, desde Potrerillos tomamos la Ruta Nacional 7 hasta Uspallata, y de ahí la Ruta Provincial 13, la cual es de ripio consolidado, por lo menos hasta el Cerro Siete Colores; después el ripio ya se complica y la circulan motos de enduro y camionetas 4×4.

 

Cerro Siete Colores

 

El Cerro Siete Colores, el de Mendoza claro está (para leer sobre el de Jujuy visitar el siguiente link), se ubica en la Quebrada de Santa Elena, a unos 9 km de Uspallata, y se accede desde allí por la Ruta Provincial 13 (ripio consolidado). Por este camino nos adentramos a la quebrada donde predominan los cerros de caliza. El camino da una sensación de estar en otro planeta, o más bien, en otra región de la Argentina, ya que el paisaje se asemeja más al Valle de la Luna en San Juan que al de las altas cumbres característico de Mendoza. La visita al Cerro Siete Colores vale la pena, ya que desde la base se puede observar esa paleta de colores tan característica y por la que debe su nombre. También se puede ascender por distintos senderos para tener una vista panorámica del cerro y sus alrededores, con los Andes a nuestras espaldas, pudiendo llegar a divisarse a lo lejos, y en un día despejado, la cima del Aconcagua.

Cerro Siete Colores, Mendoza, Argentina
Cerro Siete Colores, Mendoza, Argentina

Paseo tranquilo y familiar, que no solo disfrutamos Flor y yo, también Amaru, que, si bien ya tiene 12 años, se le animó al cerro y se mandó solo a subirlo. Nos sacamos unas cuantas fotos con el cerro de fondo, le dimos un par de vueltas, y volvimos para Uspallata buscando un lugar para comer.

 

Uspallata

De vuelta en Uspallata, un pueblo de montaña donde se combina la población autóctona con el turismo y gran cantidad de camiones, algo que no podemos dejar de mencionar ya que son parte del paisaje. Ya contamos sobre nuestra experiencia volviendo del camino de alta montaña, y en Uspallata volvimos a sentir algo similar, los camiones se hacen notar, ya sea por su tamaño, por el ruido que generan y porque a veces llegan a ser un peligro. Claramente la situación del transporte en esta zona de frontera ya es insostenible, con colas de camiones en la aduana de AFIP que frenan todo el tráfico.

Pero dejando de lado esto, en la calle principal (la Ruta Nacional 7), se ubican restaurantes, alojamientos, locales de alquiler de ropa de nieve, equipos de nieve, trineos o lo que se te ocurra para la nieve; agencias de turismo que venden excursiones y negocios varios. Un punto neurálgico importante. Ahí mismo paramos a comer en la parrillada El Rancho. Nos sentamos afuera porque estábamos con el perro, y si bien el día estaba hermoso, fue un error de mi parte ir en remera porque a la sombra hacía frío y encima empezó a correr un viento… Pero la verdad que comimos muy bien. Pedimos el menú montañés que trae empanada frita, parrillada (asado de tira, chorizo, morcilla, chinchu, vacío, costilla, cerdo, pollo y chivo), copa de vino o gaseosa y helado de postre. Gastamos $1.200 por cabeza, lo que estuvo muy bien. Y Amaru ligó de rebote como siempre.

En la parrilla aprovechamos el tiempo de espera, y para no pensar más en el frío que me azotaba, nos fijamos con Flor el recorrido que podíamos hacer camino a la reserva Villavicencio, y fuimos marcando los distintos puntos que nos interesaron en Google Maps. 

Bóvedas de Uspallata

 

Nuestra primera parada: las Bóvedas de Uspallata, una construcción muy singular de adobe, antigua fundición de metal, donde prevalecen las cúpulas de los hornos. Hoy devenida en museo, data de la época jesuítica, construída a principios del siglo XVII para la fundición de los metales extraídos por los huarpes en las minas de San Lorenzo. El museo cuenta con 4 salas dedicadas a distintas temáticas: la cultura Huarpe, la fundición, la mineralogía y, por último, la gesta sanmartiniana, ya que en este edificio se acuñaron armas para el Ejército de los Andes. El museo no cuenta con guía, pero sí con infografías con referencias históricas, y carteles explicativos. Una parada interesante que forma parte de las Rutas San Martinianas, una propuesta de turismo histórico que ofrece la Provincia de Mendoza, la cual consta de postas informativas a lo largo del camino donde se puede encontrar cartelería informativa sobre distintos hechos históricos referidos a la gesta del libertador de América, como así también museos, edificios históricos, etc, referidas a lo mismo. Algunas pudimos conocer de pasada en nuestro andar por Mendoza, ya que los carteles en la ruta te van indicando estos puntos.

Bóvedas de Uspallata, Uspallata, Mendoza, Argentina
Bóvedas de Uspallata, punto histórico de las Rutas San Martinianas

Piedra de Osiris

 

Por la Ruta Provincial 52, la siguiente parada fue la Piedra de Osiris. Aquí el camino es de tierra, y no está en las mejores condiciones, pero se puede circular sin mayores inconvenientes. En este punto el atractivo no es mucho, se trata de un sitio espiritual para la meditación. Se tiene buenas vistas de las montañas a lo lejos y no mucho más. Asique hicimos una parada corta y continuamos viaje ya que se nos hacía tarde.

Piedra de Osiris, Uspallata, Mendoza, Argentina
Vistas panorámicas desde la Piedra de Osiris

Cerro Tunduqueral

 

Continuando por la Ruta Provincial 52, la siguiente parada de interés es el Cerro Tunduqueral; sitio arqueológico Huarpe donde se pueden encontrar varios petroglifos con figuras humanas y de animales, y restos de máscaras. En este lugar se realizaban ceremonias, peticiones y agradecimientos a los dioses sol, tierra y aire. El cerro debe su nombre al tunduque, pequeño roedor que hace cuevas en el suelo, parecido al carpincho, pero pequeñito; ya nos simpatiza, lástima no haberlo visto.

Lamentablemente cuando llegamos estaba cerrado ya que eran las 16 hs, así que no pudimos hacer la visita guiada. Una pena porque nos hubiera gustado, pero también se nos hubiera ido el sol, complicando poder continuar rumbo a Villavicencio, ya que la ruta da muchas vueltas y es camino de cornisa. Vale la pena hacerse del tiempo para conocer, volveremos.

 

Mina de Paramillos

 

Siguiente parada: Mina de Paramillos, asentamiento minero prehispánico a 2.600 m.s.n.m., donde Huarpes e Incas explotaron plata. Ya en el siglo XVII, los jesuítas se hicieron de la explotación de plata, plomo y zinc con mano de obra huarpe; siendo una de las explotaciones mineras más antiguas del Virreinato del Río de la Plata, y la primera mina explotada de la República Argentina. Su nombre de “Paramillo” se debe al diminutivo castizo de páramo. Al valle donde se emplaza la mina se lo llama San Lorenzo de Uspallata, por eso también se las conoce como minas de San Lorenzo.

Actualmente las minas no están en funcionamiento, solo quedan las ruinas, las cuales se pueden visitar. Se las puede conocer de cuatro maneras. Una de ellas, la que nosotros hicimos por la hora, es llegar a las ruinas en superficie para sacar algunas fotos y no mucho más. Sino existen excursiones guiadas: un trekking minero de hora y media donde recorres 200 mts de galerías subterráneas, pudiendo observar vetas de minerales y las herramientas que se usaron para su explotación. El valor de esta excursión es de $750 por persona. Otra posibilidad es agregarle a ese mismo paseo la posibilidad de hacer rappel hasta las galerías subterráneas, se bajan hasta 3 niveles alcanzado los 1.200 mts de profundidad. Nos hubiera encantado poder hacerlo, pero solo se baja dos veces al día y ya estábamos fuera de hora. El valor de esta experiencia es de $1.600 por persona. Por último, también se puede hacer tirolesa en superficie, si fuera por las galerías subterráneas sería única, pero no. El valor es de $900 por persona y son tres tramos de 100 mts cada uno. En este último caso, recomendaremos en la próxima entrega, en Malargüe, un circuito de aventura que vale mucho más la pena. También hay otros similares al que hicimos nosotros que son mejores que este de Paramillos.

 

La Cruz de Paramillos

 

Más adelante en nuestro recorrido llegamos a la Cruz de Paramillos, punto panorámico donde se puede hacer un vía crucis, como así también hay cartelería informativa de la Rutas San Martinianas. La referencia hace alusión al paso por Paramillos de dos columnas importantes del Ejército de los Andes camino a Chile, una al mando de Las Heras y otra al mando de Luís Beltrán. También se hace mención de otro hecho histórico interesante, la referencia a la visita del naturalista Charles Darwin en una parada del HMS Beagle en Valparaíso, desde donde cruzó los Andes, llegando a las sierras de Uspallata, donde describió un bosque petrificado por actividad volcánica en el período Triásico. En el camino se puede ver un monolito conmemorativo, puesto por el CONICET junto con la Universidad Nacional de Cuyo.

 

El Balcón del Indio

 

Continuando por la Ruta Provincial 52, la siguiente parada obligada es el Balcón del Indio, donde el cauce seco de un río deja apreciar el ensanchamiento y caída de un cañón natural de 80 m de profundidad. Ideal para parar y apreciar, y de paso poner a prueba nuestras habilidades fotográficas y la capacidad angular de nuestras cámaras para (respetando las vallas y no haciendo estupideces) poder sacar una foto en la que quepa todo el cañón… Tarea complicada, pero vale la pena la parada porque es una estructura natural muy interesante.

Mina de Paramillos y El Balcón del Indio, Mendoza, Argentina
Mina de Paramillos y El Balcón del Indio

 

Camino de los Caracoles (o de las 365 curvas)

 

Continuando por la misma ruta se desemboca en el camino de los caracoles o de las 365 curvas, un tramo de 25 km de distancia, que como mínimo te va a llevar una hora recorrerlo. Tener presente que el camino es de ripio (está bastante bien mantenido), es bastante estrecho por momentos, en altura y zig zag permanente; con varias partes de cornisa, donde solo cabe un auto. Recomendamos ir despacio para evitar accidentes (casi no hay señales de tránsito…) ya que al ser camino de montaña, muchas curvas son bien cerradas y no se puede ver si viene un auto de frente así que ser prudente y estar alerta es fundamental. Recomendamos tocar bocina en las curvas cerradas, e ir rápido no es una opción. Mantener el carril y no detenerse en los tramos de cornisa, sumado a una conducción precavida y generosa con los demás es clave, ya que el tráfico es abundante en temporada alta, feriados y fines de semana. Nosotros lo hicimos un 9 de Julio (feriado nacional en Argentina), y circulaban una gran cantidad de autos, y eso que era tarde.

Camino de los Caracoles, Mendoza, Argentina
Camino de los Caracoles (o de las 365 curvas), Mendoza, Argentina

La primera parte de este camino es en ascenso hasta la divisoria de aguas, punto panorámico desde el cual se puede apreciar el vallecito sobre el cual se extiende la Reserva Natural Villavicencio. Desde ese punto en adelante comenzaremos el descenso y nos iremos acercando a la reserva hasta llegar al conocido Hotel. En el camino se puede parar en varios miradores, y dependiendo la hora del día las postales que ofrece son distintas de acuerdo a la luz solar: a la mañana las vistas deben ser más coloridas porque le da el sol de frente; mientras que, a la tarde, cuando lo hicimos nosotros, a medida que pasaban los minutos la oscuridad nos acechaba. Por eso recomendamos hacer esta ruta por la mañana (ya que son varios puntos en los que parar) y en sentido Uspallata rumbo a Mendoza Capital para tener siempre de frente a la reserva.

 

Hotel Villavicencio

 

Nuestra travesía del día culminó en la puerta del Hotel Villavicencio a las 19 hs, ya tarde para poder conocerlo porque cierra a las 17 hs. De todas maneras, la visita puede llevar todo un día y se cobra entrada. Flor pudo visitarlo con su padre años atrás, y en mi caso mucho no me interesaba así que estuvo bien. Pero podemos contarles que de Enero a Marzo (temporada alta) abre de Miércoles a Domingos de 11 a 18 hs; mientras que el resto del año (temporada baja) abre de 10 a 17 hs. El complejo Villavicencio cuenta con restaurante, trekkings, avistaje de aves, y actividades como zip line, canopy y arborismo.  El valor de la entrada va desde los $190 a $580, más lo que se consuma o las actividades que realicen dentro de la reserva.

Reserva Villavicencio, Mendoza, Argentina
Reserva Villavicencio con el Hotel Villavicencio al fondo

El regreso a la cabaña en El Salto fue largo, y ya de noche, teniendo que atravesar Mendoza Capital de pe a pa, y seguir camino rumbo a Potrerillos. No fue terrible, pero estábamos cansados. Pero fue un alto día asique no nos podemos quejar.

 

Miradores del Embalse de Potrerillos

 

Nuestro 7mo día de viaje nos encontró a ambos trabajando remotamente desde la cabaña Nubes del Plata, la cual cuenta con un buen servicio de Wifi para trabajar online y mantener reuniones virtuales. Como les contamos al principio, en este viaje alternamos ocio con trabajo, asique Flor intentaba sacarse lo más pesado del día lo más rápido posible para aprovechar algo del día para pasear. Así fue que pasado el mediodía nos fuimos para el embalse, al cual hasta ese día no habíamos ido, solo de pasada. 

El embalse Potrerillos está ubicado sobre el río Mendoza a unos 1.380 m.s.n.m., y tiene una superficie de 900 ha. Construído en 1999, y finalizado en 2001, para controlar el flujo de agua, producir energía eléctrica y agua para riego. Sin saber esto porque nos informamos después, ese día nos fuimos a pasear por los miradores del embalse.

Miradores del Embalse de Potrerillos, Mendoza, Argentina
Miradores del embalse de Potrerillos sobre la Ruta Provincial 82 camino a Cacheuta

Fieles a nuestro estilo paramos en todos los miradores camino a Cacheuta. Tomamos la ruta del perilago, que sería la Ruta Provincial 82, la cual bordea una parte del embalse hasta el túnel que conecta con Cacheuta. Ruta que llega hasta Mendoza Capital. Camino que realizamos al día siguiente.

Miradores 1 a 5 – Embalse de Potrerillos

 

En los dos primeros miradores, ubicados sobre rotondas inconclusas, paramos a sacar algunas fotitos, y son los puntos más cercanos al nivel del agua del embalse. El tercer mirador se ubica en la desembocadura del Río Cacheuta con el embalse. El cuarto y quinto mirador tienen postales desde más altura del embalse y del Cordón del Plata.

Mirador 5 del Embalse de Potrerillos, Mendoza, Argentina
Mirador 5 del Embalse de Potrerillos

Mirador 6 – Food truck “La Gloria”

 

Ya con hambre y pensando en llegar a Cacheuta para almorzar, en el mirador 5 vimos que en la siguiente parada había un food truck. Y así fue, ya en la entrada al mirador, los carteles indicativos de sandwich y bebidas eran toda una tentación. 

Food Truck La Gloria, Embalse de Potrerillos, Mendoza, Argentina
“La Gloria”, el food truck del Embalse de Potrerillos

Obviamente paramos en el amplio estacionamiento (tal vez sea el mirador más importante del recorrido) y nos abalanzamos hacia el food truck. Revisando el menú, y después de degustar unos pedacitos de jamón crudo, pedimos unos pinches de langostinos y unas papas fritas. El puesto “La Gloria” era representativo de lo que sentíamos. Como nos quedamos con hambre, los pinches eran muy ricos pero escasos, completamos con un “sandwich chileno” de jamón crudo, palta, tomate y orégano (compartimos). En total gastamos, con una cerveza en lata y una coca, unos $1.250.

En cuanto al mirador, las vistas por sí solas valen la parada. Tener en cuenta que se trata de la última posibilidad de parar antes de cruzar del otro lado del embalse. 

Mirador 7 – Embalse

 

Una vez que se cruza el túnel, ya se está del otro lado del embalse, donde el camino se hace más estrecho, y la ruta circula por un pequeño cañadón formado por el Río Mendoza. El túnel es toda una atracción en sí, tendrá poco más de 30 mts pero el contraste de paisajes de uno y otro lado del mismo es muy llamativo. Cruzarlo siempre con la cámara lista (del copiloto claro está…) y no detenerse como hacen varios porque es un peligro. Supuestamente cobran un peaje de acuerdo a la patente del auto, no entendemos al día de hoy muy bien cómo funciona porque hasta ahora no lo pagamos, pero seguramente de alguna otra manera nos lo habrán hecho pagar. 

Túnel a Cacheuta, Mendoza, Argentina
Túnel a Cacheuta

Cacheuta

 

En Cacheuta, pueblo conocido por su puente colgante que cruza el Río Mendoza, estacionamos el auto a la entrada, donde la gente del lugar te cobra unos pesos para dejarlo, y nos lanzamos a recorrer. Tierra Huarpe que debe su nombre al cacique Cacheuta, quien pasó a la historia por reunir tesoros para intentar liberar al Monarca Inca cautivo, Atahualpa. 

Puentes de Cacheuta, Mendoza, Argentina
Puente colgante de Cacheuta ¿Se animarían hacer Bungee Jumping?

Obviamente arrancamos cruzando el puente colgante de 140 mts de longitud. Amaru un poco temeroso por los tablones, y creo que Florcita también; pero todos llegamos sanos y salvos al otro lado. Y eso que solo lo cruzamos caminando, hay gente arriesgada que hasta se anima a tirarse haciendo bungee jumping desde el puente, demasiado para nosotros de solo pensarlo. Ya del otro lado, se puede decir que no hay nada más que cuatro complejos de cabañas, asique solo podés llegar hasta una calle sin salida, excepto que estés alojado en alguno de esos complejos. Pero, como ya veremos más adelante, en el caso de querer ascender al cerro Baños, el acceso al sendero es por acá. Un poco consternados, y hasta defraudados por el hecho de que cuatro cercos nos impidan seguir camino, volvimos por el puente para autos, que está pegado al colgante. 

Cacheuta no es solo visitado por su puente, su atractivo principal son las termas de Cacheuta sobre el Río Mendoza, las cuales fueron llamadas por los conquistadores españoles como “Baños de la Punta del Río”. Se trata de un complejo termal importante que para cuando fuimos nosotros estaba cerrado por las restricciones vinculadas al COVID. El pueblo está dispuesto alrededor de las termas y vive del turismo que acude a ellas, ya que en las proximidades se pueden encontrar una gran cantidad de alojamientos, locales gastronómicos y de chucherías varias. Una lástima no poder conocerlas, y más con el día que nos había tocado, una temperatura muy agradable para esa altura del año (Julio). Pero como ya sabíamos de antemano que el complejo estaba cerrado, en ese momento no nos cambió mucho los planes, asique subimos a la cima de “Bien Alto”, un resto-bar frente al ingreso a las termas, y nos tomamos una birrita con unas aceitunas rellenas, disfrutando de la buena vista. Bien gastamos unos $300 aproximadamente.

Antes de volver, le dimos una vueltita al pueblo, pasando por lo que alguna vez fue la estación de tren de Cacheuta, ahora devenida en restaurante.

Cacheuta, Mendoza, Argentina
Cacheuta, un pueblito maravilloso entre paredones

Sendero a Cerro Baños

 

Al día siguiente, tentado por la posibilidad de ascender al Cerro Baños, me descargué de Wikiloc un track, y me dispuse para su seguimiento. Flor se quedó con Amaru en la cabaña, trabajando y disfrutando de las lindas vistas al Cordón del Plata; el mismo que vería yo desde la cima, pero de forma más panorámica. Así fue que caché el auto, me compré, como cuando subí a Veguitas, 5 barritas de cereal, banana y agua, y partí rumbo a Cacheuta.

El sendero considero que es de dificultad media a alta para gente no preparada, o no acostumbrada al trekking. Recomiendo llevar soga, crampones si está nevado y bastones. Ya al inicio me encontré con una pequeña dificultad, unas rocas altas que hay que trepar, y en el caso de ser varios una soga viene bien. Los crampones los recomiendo si ha nevado ya que hay subidas importantes que con nieve y sin crampones te vas a pegar unas lindas patinadas, o hasta no puedas ascender a la parte más linda del sendero. Los bastones los pienso para la subida final, la cual es muy empinada y te van a venir muy bien para cuando las piernas ya no te respondan de la mejor manera (me hubiera encantado tenerlos). También, como ya mencioné, llevar algo para ir comiendo, en mi caso: barritas de cereal, banana y mandarina. Llevar agua es fundamental, y tener presente que, de estar soleado, el sol te da duro.

En cuanto al acceso al sendero se realiza por el complejo “Cabañas del Montañés”, el cual se encuentra cruzando el puente colgante. Mandarse de una que nadie te va a decir nada.

Llegado a este punto tengo que sincerarme y decirles que no pude hacer cima, porque en parte Florcita me esperaba para pasear y se me hacía tarde teniendo en cuenta que todavía tenía que volver, y en mayor medida porque el tobillo izquierdo no me daba más, y el final es el tramo de mayor esfuerzo por la pendiente y por el cansancio a cuestas. Asi fue que por mi bien decidí volver sabiendo que no me faltaba mucho, pero las vistas en ese punto ya me reconfortaban el alma, una panorámica hermosa del embalse con el Cordón del Plata de fondo, que más se puede pedir. Bueno, sí se puede, un cóndor merodeó a vuelo bajo alrededor mío por un buen rato; entonces ahora sí, qué más se puede pedir.

Cerro Baños, Mendoza, Argentina
Vistas desde el Cerro Baños al Cordón del Plata y el Embalse de Potrerillos

El descenso tuvo sus momentos de tensión con el tobillo a duras penas, y con el sol escondiéndose, las patinadas estuvieron a la orden del día. Me reía solo de mis propios porrazos. Pero llegué al auto, cansado y feliz, listo para volver a la cabaña y seguir paseando con Flor.

A continuación, te invitamos a descargar el sendero que hice para ascender al cerro Baños:

Powered by Wikiloc

 

Camino a Mendoza Capital

 

Ese mismo día, y en nuestro frenesí por pasear, nos fuimos para Mendoza Capital por la misma ruta que pasa por Cacheuta (la 82), que a esa altura casi que nos la conocíamos de memoria de tanto recorrerla. Aunque es tan linda que la podríamos hacer una y otra vez, y otra vez.

Nuestra primera parada fue el puente Blanco, que cruza el río Mendoza, y desde donde se puede sacar una linda foto del cauce del río. 

Río Mendoza desde Puente Blanco, Mendoza, Argentina
Vistas desde el Puente Blanco del Río Mendoza

Ruinas de Fader

La segunda parada fueron las Ruinas de Fader, a las cuales no llegamos, pero las vimos desde la ruta. Se trata de una antigua usina hidroeléctrica, construída para obtener agua destinada a la explotación petrolera, pero que tuvo corta vida ya que fue inaugurada en 1910, y destruída por un aluvión 3 años más tarde.

Cerro La Gloria

Ya en Mendoza Capital, fuimos directo a la recomendación de Flor, el Cerro La Gloria en el bonito parque Gral. San Martín (qué otro nombre podría tener). En su cima se ubica la obra del escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari, el Monumento al Ejército de Los Andes, el cual conmemora el centenario del cruce de los Andes por el Ejército de Los Andes al mando del general José de San Martín con el objeto de liberar a Chile y Perú asegurando la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Monumento al Ejército de Los Andes, Cerro La Gloria, Mendoza, Argentina
Monumento al Ejército de los Andes en el Cerro La Gloria

Al mismo se puede acceder caminando o en vehículo. En nuestro caso lo hicimos al atardecer, al mismo tiempo que los runners, pero en auto, no nos daba para más el cuerpito. Llegamos justo para verlo con el poquito resplandor de sol que quedaba, lo que nos dio, sin buscarlo, unas lindas postales de la ciudad de Mendoza iluminada. Compramos un balde de pochoclo, si en la cima venden pochoclo, increíble pero real, y una coca y nos pusimos a contemplar el paisaje como si se tratara de una peli. Hasta que el frío y el hambre nos corrió.

 

Plaza Independencia

 

Antes de ir a comer fuimos para la plaza central de Mendoza, la Plaza Independencia. Una plaza muy linda, cuidada y adornada, donde se dio la casualidad de que en la fuente que se encuentra en el centro de la plaza se estaba ensayando el show de luces en conmemoración de un nuevo aniversario del Día de la Independencia, por lo que fuimos unos privilegiados en poder ver el show que se presentaría al día siguiente, el cual se repetía una y otra vez con el himno de fondo.

Luego, terminamos de darle la vuelta a la plaza y volvimos al auto para ir a comer. En ese momento nos impresionamos de lo mismo que debe impresionarse todo el mundo, las acequias en las calles que recorren toda la traza urbana de la ciudad, como así también de lo limpia que está la ciudad. Por eso acordamos con Flor en algo, que Mendoza capital nos pareció una linda ciudad, la cual no pudimos recorrer mucho pero que nos quedará pendiente para una próxima visita.

Dónde comer en Potrerillos

 

Restó-Bar Trece Lunas

 

En nuestro primer día de paseo rumbo a Vallecitos, y después de una mala elección de ruta que no iba a ningún lado, volvimos a la ruta 89; y al llegar a Las Vegas nos topamos con el restó-bar Trece Lunas. Ya con hambre decidimos entrar y acomodarnos en una mesa en un patiecito interior, disfrutando del calorcito del mediodía. El restó es pintoresco, con aparente movida cultural por la noche, la cual no pudimos disfrutar.  Sus paredes coloridas dan al ambiente un toque especial, y eso sumado a la buena atención lo hacen un lugar muy agradable. El menú consta de platos típicos, como puede ser un lomo o un matambrito, y se ofrecen birras artesanales. Para la espera se ofrece una picadita, la cual viene muy bien porque los platos se demoran. Los platos principales son abundantes y bien servidos. Gastamos un poco más de $ 2.000 y nos fuimos bien comidos. Parada ideal de camino a Vallecitos, donde no abundan los lugares para comer.

Restó-Bar Trece Lunas, Las Vegas, Mendoza, Argentina
Picada esperando la comida en el Restó-Bar Trece Lunas de Las Vegas

 

Restaurant La Roca

 

Después de una buena travesía por la montaña (había subido al Camping Veguitas – Ver más arriba -) y sin haber almorzado, y ya siendo la hora de la merienda, pasé a buscar a Florcita por la cabaña, con una idea clara: merendar en Hansel y Gretel; chocolatería de la que veníamos viendo publicidad desde el día 0 y a la que teníamos muchas ganas de ir. Pero cuando llegamos, tuvimos la mala suerte de que estaba cerrado, como casi todos los cafés de la zona. Seguramente el hecho de que fuera Martes, una semana antes del inicio de vacaciones de invierno nos jugó en contra. De todas maneras, confirmando que abría los findes, sabíamos que íbamos a encontrar más adelante el hueco para desayunar o merendar en este lugar.

Así es que cuando casi nos estábamos por resignar y volver hambrientos a la cabaña a cocinar algo, nos volvimos a cruzar con el restaurante La Roca; el cual a la ida ya lo habíamos visto abierto, pero le fuimos esquivo porque teníamos otra cosa en mente; y la verdad, tampoco le teníamos nada de fé. Pero con el hambre que manejábamos nos mandamos. Por suerte la idea que nos habíamos hecho, por prejuiciosos, estuvo errada, nos dejamos llevar por la apariencia de la fachada del restaurante (y de la música al palo…).

Finalmente nos decidimos a quedarnos, primero intentamos afuera porque estábamos con el gordo, pero el viento y el frío nos corrió así que terminamos adentro. Estábamos en la nuestra ya que no había nadie más que nosotros. Ya acomodados y con el menú en la mano nos dimos cuenta que no íbamos a merendar… El leer “carne a la masa” en el menú fue suficiente para que se nos hiciera agua la boca, sin saber a ciencia cierta de que se trataba el plato, pero ya el nombre era todo lo que hasta ese momento no sabíamos que necesitábamos. De una le preguntamos al mozo en qué consistía el plato ese, y su respuesta nos convenció, así que sin dudarlo cambiamos nuestra idea de café y tostado por dos buenos platos (más bien cazuelas) de carne a la masa.

¿En qué consiste esta exquisitez? Se trata de carne hervida (suponemos que se trataba de osobuco) servida en una hermosa vajillita, muy bien condimentada y en una salsa para chuparse los dedos (o para mojar el pan), tapada por una masa que mantiene el calor al interior de la vajilla. El plato se acompaña de papas fritas, y estaba riquísimo, más allá de que manejábamos un hambre importante. 

Restaurante La Roca, Potrerillos, Mendoza, Argentina
Riquísima carne a la masa en el restaurante La Roca

En total gastamos unos $2.500, acompañando la comida con una birrita. Y en cuanto a la música, si bien estaba fuerte no nos molestó porque era Rodrigo, por suerte… 

Obviamente, después de eso no cenamos…

 

Hansel & Grettel

 

En nuestro último día en Potrerillos fuimos a desayunar a la confitería prometida: Hansel & Grettel. Como lo suponíamos estaba lleno de gente, pero tuvimos la suerte de que una mesa se estaba desocupando y que no había nadie esperando, justo porque después llegaron varias familias más. Como estábamos con Amaru solo podíamos estar afuera, pero por suerte el día estaba muy agradable. Adentro es muy bonito, agradablemente decorado y con toda la gastronomía propia del lugar exhibida. Flor se pidió una chocolatada con cacao artesanal acompañada de un waffle de frutos rojos y crema; y yo un café con leche con tostado de jamón y queso, más un jugo de naranja que me tentó cuando lo sirvieron en otra mesa. La chocolatada y el waffle de Flor estaban increíbles, son la especialidad de la casa; mientras lo mío no fue nada especial, bastante comunacho el tostado, pero bueno estaba con ganas de algo salado. 

Recomendamos ir con tiempo y chequear que esté abierto porque fuera de temporada solo abre findes de semana y días festivos. Los precios son altos teniendo en cuenta que es una cafetería muy requerida. Se ubica en Las Vegas, camino a Vallecitos, por lo que es un buen plan para arrancar el día un día de excursión. También cuentan con un pequeño local de recuerdos, muy variado, para llevar algún presente a familiares y amigos. El dueño es un personaje y se encarga de la atención; está de acá para allá y le pone muchas ganas, pero no estaría mal que tuviera un poco más de ayuda.

 

Y así fue que cerramos nuestra estadía en Potrerillos. Más que conformes por lo bien que lo pasamos, y con la sensación de que haber estado más de una semana fue más que suficiente para explotar todo lo que pretendíamos hacer, esperando poder volver en alguna otra oportunidad. Al día siguiente arrancamos rumbo a Malargüe por Tupungato por lo que se conoce como el Camino de las Carretas, y será la próxima nota de nuestro viaje por Mendoza.

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Juan Manuel

Juan Manuel

¡Hola! Soy Juan Manuel, me dicen “Pila”. Tengo 30 años y soy estudiante de Geografía. Amante de viajar, del contacto con la naturaleza y otras culturas. Sueño recorrer Sudamérica en casa rodante con Flor, mi compañera de vida y viajes, la creadora de este blog.

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4 comentarios en “Mega guía Mendoza – Potrerillos y Alta Montaña”

  1. Hola es hermosa la info que dan!! donde veo lo de san rafael? voy con mi perro y tengo muchas dudas sobre llevarlo o no por que me da miedo no poder llevarlo a ningún lado

    1. ¡Hola Camila! Gracias por escribirnos.

      Nos alegra saber que te haya gustado la nota.

      La nota sobre San Rafael aún todavía no está subida, pero podemos decirte en cuanto a tu consulta que en San Rafael los pocos días que estuvimos y de las actividades que hicimos no pudimos llevar a Amaru, pero nos habíamos alojado en una casa de campo con un terreno enorme donde admitían mascotas, y se quedaba chocho mientras nosotros paseábamos. También se dió que cuando fuimos nosotros el año pasado las temperaturas para Julio fueron altas, muy altas la verdad, llegamos a tener 30° al mediodía en Julio!. A la noche si refresca mucho. Por suerte este año las temperaturas están siendo normales, es decir bajas para esta altura del año.

      ¡Saludos!
      Flor y Juan.

  2. Hola! estamos por viajar a Mendoza con un grupo de amigas y me quedé con la duda sobre las recomendaciones que les dieron para Malargue, en invierno.
    Muchas gracias!!

    1. ¡Hola Eugenia! Gracias por escribirnos.

      Todavía no tenemos lista la nota sobre Malargüe pero te podemos adelantar algunas recomendaciones:

      – Malargúe es la zona más fría del país asique llevar abrigo para temperaturas bajo cero teniendo en cuenta que de día la temperatura puede aumentar bastante, tiene alta amplitud térmica diaria.
      – En cuanto a la ruta si van en auto y nieva es obligatorio el uso de cadenas y circular a baja velocidad.
      – Consultar en la oficina de turismo por las actividades y excursiones, como así también el estado de los caminos para llegar ya que dependen del clima.
      – Los precios en temporada alta de invierno suelen ser muy elevados, más si se va en vacaciones de invierno.
      – Las Leñas es cerca, de ir en auto consultar por el estado del camino e ir tranquilas porque es camino de montaña, por momento sinuoso. Existen combis que te llevan desde Malargüe.

      Y más que nada disfrutar, hay muchas cosas para hacer en Malargüe y variadas.

      En nuestro IG @viajeydescubra podrán ver nuestra experiencia en Mendoza, y las actividades que hicimos en Malargüe!

      Cualquier otra duda nos preguntan.

      ¡Saludos!
      Flor y Juan

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