Mandela entregando la Copa del Mundo.

Mandela y Marcelo: viaje al Mundial de Rugby 1995

En otra nota interesante para Viaje x Deportes, Lucas «Coco» Guerrero nos cuenta el viaje a Sudáfrica de Marcelo para cubrir el mundial de rugby de 1995, con el afortunado encuentro con Nelson Mandela.

Cuando algo es bueno se dice que es «de película». El Mundial de Rugby de 1995, de la mano de Nelson Mandela, llegó a la pantalla grande con «Invictus», un largometraje dirigido por Clint Eastwood y con Morgan Freeman y Matt Damon como actores principales. La historia detrás de ese torneo, evidentemente, merecía contarse. Y Marcelo Guerrero fue testigo privilegiado de la parte verídica del film.

Periodista gráfico de la vieja escuela, Marcelo cubría rugby para El Gráfico, un deporte que crecía cada vez más en el país y no sólo en las clases altas. En medio de la famosa convertibilidad, las economías de los medios de comunicación eran otras; tras viajar a cubrir torneos en Chile y Uruguay, a Marcelo le llegó la chance de ir a Sudáfrica para ser el enviado especial en la competencia más importante de la disciplina.

El Mundial de Sudáfrica: Mandela y mucho más

La expectativa era gigante. Los All Blacks, el seleccionado de Nueva Zelanda, iban al Mundial con un Jonah Lomu que, a sus 20 años, ya se perfilaba como una súper estrella. Inglaterra y Francia eran las esperanzas europeas, ambos con equipos de élite. Y Sudáfrica participaba de su primera Copa: antes no se le había permitido jugar por el apartheid, una serie de prohibiciones para la población negra que se terminaron con la llegada al poder de Mandela.

Marcelo se encontró con toda esa mezcla de emociones cuando pisó Sudáfrica: «Era como un Mundial de fútbol», recuerda. La gente en la calle, los medios en la tele, las tapas en cada puesto de diarios: todo era sobre la Copa y la ovalada. Mandela abrazó ese torneo como una bandera para mostrar al mundo: los Springboks, como se denomina al seleccionado sudafricano de rugby, alineaban a Chester Williams, el primer jugador de raza negra de su historia.

Marcelo en el Cabo Buena Esperanza, Sudáfrica.
Marcelo y dos colegas en el Cabo Buena Esperanza, Sudáfrica.

La estadía de Los Pumas duró poco: el pateador titular se lesionó antes de la competencia, el seleccionado argentino no supo cómo reemplazarlo y tres derrotas en fila marcaron el final de la corta historia albiceleste en ese Mundial.

Marcelo pensó que su estadía también se terminaba: no tenía sentido que se quedara con sus compatriotas volviendo a Ezeiza. Pero una reconocida marca cervecera llamó a El Gráfico. Atentos al rebote que estaba teniendo el Mundial en el mundo en general y en Argentina en particular, hasta se ofrecieron a ayudar con los gastos de Marcelo para seguir teniendo un enviado en la zona de los hechos. Marcelo se quedó para seguir las siguientes fases.

La gran final: Sudáfrica contra Nueva Zelanda

El Mundial avanzó y avanzaron también Sudáfrica y Nueva Zelanda, los finalistas. Los Springboks tuvieron un susto contra Francia, que los tuvo contra las cuerdas, pero salieron adelante. Los All Blacks, por su parte, arrasaban con un Lomu totalmente dominante. Marcelo decidió que el joven maorí de 20 años era la gran estrella a entrevistar de ese Mundial e intentó conseguir su nota.

Decidido, se coló al hotel de la concentración de los All Blacks. Con un viejo contacto de un torneo que había cubierto en Punta del Este, consiguió algo de información sobre los horarios del plantel. Sorteó los guardias con una jugada del Capítulo 1 del «Manual de Viveza Criolla»: les regaló a los guardias fotos y recortes de revistas sobre Maradona. Llegó finalmente a Lomu y le pidió la entrevista. Pero el rugbier se negó una y otra vez…

Marcelo llegó a la final sin la nota con la estrella. Algo rencoroso, se sentó en el estadio de Johannesburgo hinchando por Sudáfrica. E instantáneamente el partido le sacó una sonrisa: en el primer ataque de los All Blacks, a Lomu se le escapó la pelota de las manos y derivó en una pérdida para su equipo. El resto es historia de cine: Sudáfrica fue campeón y Jonah, el reacio entrevistado, no hizo ningún try.

Springboks, selección de Sudáfrica campeona de la Copa Mundial de Rugby 1995
Los Springboks celebrando el campeonato de 1995 – Fuente: Empics

Una última anécdota: Marcelo y Mandela

Con el torneo terminado y más de un mes y medio fuera de casa, Marcelo no veía la hora de volver a su hogar. Contento por su trabajo pero también extenuado, salió rumbo al aeropuerto ilusionado con el regreso. Pero en el O.J. Tambo se encontró con un retraso que lo obligó a retornar al hotel. Su viaje a Sudáfrica todavía le guardaba una sorpresa más.

Marcelo volvió a la recepción ofuscado por el retraso y se encontró con un cartel que rezaba «CNA Meeting»: en el hotel se llevaba a cabo una reunión del Congreso Nacional Africano. Comenzó a completar los papeles para volver a tomar su habitación, cuando de repente notó un tumulto grande: el evento había terminado y, rodeado de guardias, alguien importante se retiraba.

Marcelo seguía con sus papeles cuando el grupo de guardaespaldas llegó justo enfrente a él: en el medio, flaco pero alto, quedó Nelson Mandela cara a cara. El político más influyente en la historia de África lo vio como un turista más y le extendió su brazo: «Enjoy your stay in South Africa», le dijo mientras duraba el apretón de manos. Una lástima: en 1995 no había celulares para retrarar el momento con una selfie.

Sudáfrica: un país para recorrer

Sudáfrica es uno de los países más importantes del continente africano y ofrece muchísimo para el turismo. Johannesburgo, donde se jugó la final del Mundial 95, ofrece la parte más comercial del país: Sandton City es un complejo gigante con las tiendas más reconocidas de todo el mundo y con una estatua gigante de Mandela en el medio del centro comercial.

Ciudad del Cabo.
Ciudad del Cabo, una belleza entre el Atlántico y el Índico.

Quizá la ciudad más famosa para hacer turismo es Ciudad del Cabo: ubicada en la intersección entre los océanos Atlántico y Índico, tiene playas y montañas al mejor estilo Río de Janeiro, con mucho lujo en la zona costera. Las grandes vistas, la arena blanca y el mar azul tienen que aprovecharse en verano: vale recordar que Sudáfrica no es un país tropical…

Otra alternativa para recorrer es la Ruta Jardín, que une justamente Ciudad del Cabo con Porth Elizabeth bordeando el Océano Índico. Más al este se puede encontrar otra de las ciudades más importantes del país, Durban, que es una de las comunidades hindúes más importantes del mundo por fuera de India.

Y, por último, también vale la pena destacar los safaris. La zona más famosa para hacerlos es el Parque Kruger, ubicado al norte de Johannesburgo. El Addo Elephant Park, cerca de Port Elizabeth, también es una de las opciones más reconocidas.

Parque Kruger en Sudáfrica.
El Parque Kruger, uno de los safaris más famosos del mundo.

 

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Lucas Guerrero

Lucas Guerrero

Disfruto tanto un viaje a Nueva York como una escapada en un micro de dudosa habilitación para ir a ver Boca. Soy economista y además, uno de los directores de MuyBoca, donde despunto el vicio de escribir y seguir al club de mis amores. Un viaje con deporte es, para mí, dos viajes.

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