Agarré mi mochila y salí. No tenía noción alguna donde estarías, pero tenía que buscarte. Dentro de cuatro paredes, rodeada siempre de la misma gente, inmersa en la rutina de cada día, haciendo lo que los demás esperaban de mi, ahí no estabas. Sabía que existía un mundo mejor, ahí es donde te iba a encontrar, no acá… O sí, pero algo me decía muy profundamente que tenía que irme primero para entender, para entenderte.

Anduve sin rumbo por muchos lugares, conocí personas maravillosas, otras no tanto. De cada lugar puedo nombrar rápidamente varias personas que dejaron una huella en mi camino, como migajas de pan que un día volveré a recoger, o tal vez no.

Lloré, grité, reí, soñé, creí, me vine abajo y me desperté. Volví a salir. Esta vez, Brasil. No te encontré en Estados Unidos, trabajando para Mickey Mouse y sus secuaces, ni en las paradisíacas playas de República Dominicana, tampoco en México en la Marriott University. No estabas en Europa como yo creía, pero no, tampoco ahí. Ni en Argentina… Brasil fue el escenario de nuestro encuentro. Te vi, te sentí, te admiré y me sorprendí. 

A lo largo de ese camino desconocido pudimos conectarnos tan profundamente. Gracias a las veces que caí y me levanté aprendí a aceptarme tal cual soy. Tantos años buscándote “allá afuera” me di cuenta que siempre estuviste conmigo, tan cerca, casi invisible, imperceptible, tan intangible.

Definitivamente tenía que recorrer muchos caminos para darme cuenta, amor, que siempre estuviste dentro mío. Que yo soy vos, que todos somos vos. Que es imposible separarte de nosotros mismos. Muchos andamos buscándote en cualquier otro lado. En el momento indicado, cerrando los ojos, empezamos a reír, dándonos cuenta que estas acá! -escribo, y con lágrimas en los ojos coloco la mano en el pecho, como intentando acariciar mi corazón-.

Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos… No hablo de nombres ni apellidos. Hablo del amor incondicional. Ahora entiendo que todo comienza por mi, por sentirlo hacia mi, para que algún día venga representado en el hombre de mi vida.

Cierro el cuaderno, miro por la ventana el hermoso día soleado que el Universo me regala. Agarro la mochila y nos vamos a pasear. Hoy me descubro en la hermosa ciudad de Bariloche.

Esta entrada pertenece al juego literario “Veo Veo”, una “Dinámica Creativa” para conocer lugares o experiencias de otros viajeros. Para saber más unirte al Grupo en Facebook haciendo click aquí!
Participaron del #VeoVeo n°16 Caminomundos, Hooked on the World, Una argentina por el mundo, Plan B Viajero, The Indie Trendy, Sweet Virginia, Ayedejromano, Afonso Brevedades y Cuento de Mochila.  

10 COMENTARIOS

  1. Woooaaaow Flor gracias por compartir tu experiencia, al leerte se me salieron las lagrimas de la emoción y de tener el mismo sentimiento que describes, me encanta viajar ya fui a Peru y apenas regrese de Argentina y las cataratas de Iguazu de ambos lados, el próximo año quiero ir a Europa gracias por tus consejos, a veces me detiene el miedo a dejar mi trabajo pero siento esas ganas de viajar y no quiero dejar de hacerlo, actualmente trabajo en un hotel aquí en Cancun Mexico, es un lugar hermoso bueno tu ya lo conoces pero quiero descubrir el mundo jaja un abrazo!!!! Mucho éxito en todo 🙂

    • Hola Karen! Qué lindo leerte, muchas gracias por tu escribirme y expresar tus emociones!
      Hacelo! Proba con unas vacaciones larga (pídiendo días sin goce de sueldo, o juntar vacaciones) para ver que pasa…. De todas maneras, no creo que si renuncies te arrepientas jajajaja y aun así, si lo haces, siempre puedes volver y buscar trabajo nuevamente. Si dejas el miedo de lado el Universo te va a dar un gran regalo, no lo dudes!!!
      Estoy acá cualquier duda. Mucha luz y buenos viajes!

  2. Me ha gustado lo que has escrito. Me hace pensar en lo sensible que puedo llegar a ser cuando quiero comunicarle algo a alguien. La idea del amor en sí mismo me rompe la médulas, así que me quedo con que uno busca en abstracto a ese otro, no precisamente a uno en concreto. Saludos y sigue escribiendo. te leeré desde hoy.

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